viernes, 3 de abril de 2020

PIERCE 134


Había pensado en relatar un poco sobre la historia de esta marca, pero he preferido poner el enlace a unos magníficos hilos que no tienen desperdicio. Enlace 1, enlace 2, enlace 3.

Aprovechando que la cuarentena del dichoso covid-19 me obliga a estar en casa más tiempo del deseado, he cogido este pequeño crono que compré hace un tiempo. Me llamó la atención los comentarios referentes al movimiento, totalmente diferente al resto de cronos que podemos encontrar, algo que es realmente cierto.

Entrando en cuestión, el reloj tal y como lo compré. No se en donde ha podido estar guardado, pero a la vista se ve que no se le ha dedicado el cariño que se merece.

  

Comenzamos con el desmontaje. Ahora la prioridad es conseguir que la máquina funcione.



 

Cambiamos un rubí roto del puente del crono y el muelle real, algo vencido como puede verse.


 

Tras la limpieza montamos el movimiento y hacemos la primera prueba. Funciona 😁.


No hace mucho leí que uno de los principales problemas es una junta que lleva la rueda del crono y que sirve de embrague. Abrí un hilo al respecto y gracias a la ayuda los compañeros pude comprender como repararla. He usado una cámara de bicicleta y un sacabocados de mi época de modelista.


 

Primera prueba.


Llega el momento de montar el crono. Una de las cosas que hay que reparar es el sistema de freno de la rueda contadora de minutos. Se ha torneado la pieza en latón y el hilo de acero se ha sacado de una malla metálica.

 

Otra de las cosas a reparar es una de las asas. Había pensado soldarle pasadores y dejar asas fijas, pero finalmente me decidí por rehacerla. Suerte que la caja es de latón.

 

También le falta el pulsador. En principio compré uno en una tienda de fornituras pero me obligaba a agrandar el agujero, así que aprovechando el torno se fabrica uno rudimentario aprovechando el muelle de la palanca.

 

Llega el momento de comprobar el funcionamiento correcto del crono.


Aprovecho también y cambio la esfera.

 

Un gran cambio de imagen.

 

Luciéndolo.

 

miércoles, 25 de marzo de 2020

ROSKOPF PATENT

Finalmente y tras un largo tiempo, me decidí a retomar este proyecto. El reloj es una rareza por esa caja de plata que lleva. El precio fue casi irrisorio y finalmente lo compré por eso, sin saber lo que realmente iba a recibir. Tras un vistazo rápido se puede ver que está algo cascado.

 

En esta fotografía se pueden resumir todas las averías.


Lo siguiente es tornear el eje de volante.

  

El espiral está un poco deformada. Con dos pinzas y paciencia la enderezamos.



Falta el pitón del puente de volante, así que tiramos nuevamente de torno y lo rehacemos. Lo dejo circular porque da igual la forma, lo fundamental es poder sujetar el espiral.


El áncora está a falta de una clavija, así que la torneamos.



Reparadas las principales averías realizamos una prueba con el órgano regulador.


Tras la limpieza con la máquina de ultrasonidos dejamos la máquina lista para meter en la caja.


Y ahora la prueba de fuego, lo montamos sin limpiar ni aceitar máquina ¿funcionará?


Y hablando de la caja, una bonita ¿caja? de plata. Como puede verse está hecha un cisco.
Tirando de herramientas caseras.


Resultado final tras la limpieza en ultrasonidos. Se ha respetado el estado de la caja, no realizándole ningún pulido a la misma.


Y por fin el reloj con una leontina que debió de ser de mi madre o abuelo.