miércoles, 16 de septiembre de 2026

CARRUAJE FRANCÉS DE FINALES DEL XIX

Seguimos en modo aprendizaje. Esta vez le ha tocado a un reloj de carruaje de finales del XIX con pendulina. Nada más verlo me llamó la atención por la decoración que presentaba, aunque pronto me di cuenta que iba a llevar mucho trabajo. Como puede verse en las fotografías, además de faltarle una aguja y la tapa trasera, la pintura estaba bastante deteriorada y los dorados muy sucios.
 

Empezamos desmontado el movimiento y lo primero que nos encontramos es que el muelle real de la alarma está roto. Como siempre, después de reparar los ojetes lo volvemos del revés durante unos días para que recupere algo de fuerza.

 

El movimiento despiezado, limpio y listo para montar. Puede observarse lo pequeño que es.

 

Y por fin funcionando.

 

A continuación desmontamos la caja. La restauración de la pintura se ha hecho con colores Vallejo para figuras y algo de paciencia. Como protección se le ha dado una capa de cera.

 

Turno del los dorados, que al igual que el movimiento se han limpiado como siempre con elma 1:9.

 

La esfera presentaba un estado lamentable con unos cuantos desconchones que podrían ser un problema a la hora de colocar la aguja de la alarma. Después de limpiarla con agua, jabón y un cepillo de dientes, la he sumergido en amoniaco en la lavadora de ultrasonidos, a 75 grados de temperatura durante 5 minutos, y así hasta que no quedan restos de suciedad en las roturas.. Puede verse el antes y el después.

 

Justo cuando me disponía a repararla encontré esta otra que ha sido la que finalmente he montado en el reloj. La limpieza ha seguido el mismo proceso y puede verse el resultado final en las fotografías del reloj acabado.

 

Lo siguiente fue realizar la aguja. Más o menos el proceso siempre es el mismo, dibujo en corel, se pega la plantilla con pegamento de barra sobre la plancha de metal, se corta a mano con una segueta de joyero y por ultimo se ajusta con lima.

 

Tras realizar la tapa trasera en latón, este es el resultado final.

 

 

FARCOT DE SOBREMESA ESQUELETO CON ESCAPE BROCOT.

Pues nuevamente volvemos con la recuperación de otro reloj Farcot, en este caso un reloj de sobremesa, esqueleto y con escape brocot.

 

Como puede verse en la imágenes, estos relojes suelen llegar bastante sucios y con visos de no haber sido tratados muy bien, oxido, polvo y alguna que otra pieza rota.

 

Lo primero es restaurar la caja. Como puede verse los dorados estaban en muy mal estado y, por lo que tengo entendido, los dorados de farcot no son fáciles de restaurar, así que no tenía nada claro el resultado final.

 

Para su limpieza he utilizado el liquido de elma que ya he comentado con anterioridad, el elma 1:9. Este liquido es el adecuado para limpiar los relojes que han sido dorados con la técnica del dorado al mercurio (ormolú). El proceso es sencillo, se sumergen las piezas en el liquido y se va frotando con un cepillo de dientes con mucho cuidado hasta que reaparece el dorado.

 

El resultado final fue mejor de lo esperado, sobre todo si tenemos en cuenta que la base no es de latón.

 

Una vez limpios le damos una capa de laca protectora, en este caso, la laca zapon para metales. Es importante saber que esta laca solo se da cuando los dorados no son de ormolú.

 

Una vez limpia la porcelana y los dorados montamos la caja.

 

Lo siguiente es el movimiento. Como puede verse el muelle real está bastante vencido así que lo enrollamos al revés y lo dejamos unos dias así para que recupere algo. Si se hace alguna consulta sobre si esto es conveniente o no por el estrés y los problemas de microroturas que puedan ocasionarse en el muelle, lo único que puedo comentar es que hasta ahora todos ellos han funcionado sin ningún problema.

 

Tal vez la avería más grave sean las holguras que tienen los centros del áncora. Como siempre, con el torno se fabrican unos buchones a medida.

 

También se repara el muelle del trinquete usando un trozo de muelle real. Lo suyo seria hacerlo nuevo, pero encontrar el material adecuado de ese grosor y luego templarlo es algo complicado, así que me decidí por esta opción.

 

 

El movimiento limpio. Llama mucho la atención el áncora y la pendulina.

 

 

Listo el movimiento le toca a la aguja horaria, que como puede verse en la primera imagen viene rota. Se ha dibujado en corel y la aguja se ha cortado en latón de 0,4 mm. La forma semicircular se ha realizado colocándola sobre una broca y golpeándola con un martillo de teflón.

 

Y aquí el resultado final.